En caso de que no me encuentren en casa.

En caso de que llamen a la puerta y nadie responda,
sepan que estaré en el sofá, frente a la tele,
pero yo, en la realidad, ya no estaré presente.
Si sonaren el timbre y no escucharen pasos por la casa,
sepan que dejé las ventanas abiertas.
Si me buscaren por la mañana,
salí y solo vuelvo cuándo mi corazón se calmar.
Y, caso me llamen al teléfono,
dejé de atender a llamados que vienen desde afuera.
Si, por la tarde, me invitaren a un café,
aviso que dejé de fomentar la falsa disposición.
Y, cuándo por la noche, yo no vuelva,
es porque finalmente elegí.
Pero si todavía quieran saber adónde fui,
dejé un mensaje en la heladera.
En él no dije nada, pues era obvio:
nada había que decir.
Caso yo vuelva?
Sepan que eso no estaba en mis planes.

*Texto disponível em português aqui.